La seguridad de una contraseña no se mide por su complejidad visual, sino por su entropía (H). Este valor representa la incertidumbre o el número de intentos que un atacante debe realizar para adivinarla por fuerza bruta pura, asumiendo que conoce el conjunto de caracteres y la longitud utilizada.
La entropía se mide en bits. Cada bit adicional duplica el número de combinaciones posibles. Esto significa que una contraseña de 81 bits requiere el doble de potencia computacional para ser descifrada que una de 80 bits.
Por ejemplo, con 100 bits de entropía existen 2100 combinaciones. Este es un número inmenso (un 1 seguido de 30 ceros), lo que lo hace matemáticamente inviable para la tecnología actual.
La entropía depende directamente de la longitud de la clave (L) y el número de caracteres disponibles en la base (R). Su cálculo matemático es:
Aumentar el tamaño de la base (pasar de hexadecimal a ASCII completo) hace que cada carácter individual "transporte" más entropía. Esto permite crear claves más cortas manteniendo el mismo nivel de seguridad.
| Nombre de Base | Símbolos (R) | Bits por Carácter | Ejemplo (16 chars) |
|---|---|---|---|
| Base16 (Hexadecimal) | 16 | 4.00 bits | 64.0 bits |
| Base32 (RFC / Z-Base) | 32 | 5.00 bits | 80.0 bits |
| Base58 | 58 | ~5.86 bits | ~93.7 bits |
| Base62 | 62 | ~5.95 bits | ~95.3 bits |
| Base64 | 64 | 6.00 bits | 96.0 bits |
| Base Esp Simple | 74 | ~6.21 bits | ~99.3 bits |
| Base85 | 85 | ~6.41 bits | ~102.5 bits |
| Base94 (ASCII Completo) | 94 | ~6.55 bits | ~104.9 bits |